Diferencias entre Psicología y Psiquiatría

14 Jun
14.06.2018
Diferencias entre Psicología y Psiquiatría Diferencias entre psicólogo y psiquiatra. Existen dos profesiones dentro de la salud mental que suelen generar ciertas confusiones y que con cierta frecuencia requieren aclaración: la de psicólogo y la de psiquiatra. En primer lugar, decir que el psiquiatra estudia durante su formación medicina y posteriormente se especializa en la rama de psiquiatría. El psicólogo estudia propiamente la carrera de psicología y posteriormente se especializa en clínica. Este último tiene como objetivo principal dentro de su práctica cotidiana evaluar y tratar problemas de tipo psicológico analizando el origen y las causas que lo mantienen en el tiempo. De esta manera, propone y entrena al paciente en técnicas y habilidades que ayuden a mejorar de manera duradera su malestar, o que ayuden a conseguir los objetivos personales propuestos en consulta.
Por su parte el psiquiatra puede recibir formación específica en esta misma dirección pero normalmente su ámbito de especialización está centrado en evaluar la fisiología y la química de los problemas psicológicos, encaminando principalmente su labor hacia el área médica y farmacológica del trastorno.

Habitualmente la coordinación del trabajo entre ambos profesionales redunda en un apoyo global a la problemática de las personas, si bien no siempre son necesarias sendas colaboraciones. Dentro de las dos profesiones existen subespecialidades relacionadas con diferentes momentos de la vida y trastornos: niños, adolescentes, adultos y tercera edad. También sexología, intervención comunitaria.
El psiquiatra tiene un enfoque biologicista del comportamiento humano y sus estados afectivos, y por eso se centra en los aspectos fisiológicos y químicos del cuerpo humano (sobre todo, los relacionados con el sistema nervioso y las hormonas).
el psicólogo puede adoptar posturas más heterogéneas que pongan más énfasis en el contexto social, las relaciones personales y la cultura (aunque también puede adoptar un enfoque centrado en el organismo del paciente como algo aislado, dependiendo del tipo de corriente psicológica a la que se adscriba.
Los psiquiatras tienden a ocuparse de los problemas mentales más problemáticos, mientras que los fenómenos que tratan los psicólogos son más heterogéneos. Esto es así porque los psiquiatras suelen orientar su actividad centrándose en aquellas mejoras que pueden producirse a través de los tratamientos farmacológicos, y estos están desaconsejados en la mayoría de personas que no tienen un trastorno mental diagnosticado por los múltiples efectos secundarios que pueden tener.
Los psicólogos, si bien también pueden intervenir como apoyo y en casi todos los casos que tratan los psiquiatras o directamente complementar al enfoque psiquiátrico, también pueden ofrecer sus servicios a prácticamente cualquier persona sin alteraciones graves, aunque no se le haya diagnosticado ninguna psicopatología en particular.
Ambas disciplinas son lo suficientemente distintas como para tener sus propios ámbitos de aplicación, pero eso no significa que no sean complementarias: a menudo lo son.
Hablar de diferencias entre el psicólogo y el psiquiatra es también reconocer sus propias líneas de formación y trabajo como trayectorias relativamente independientes, pero lo que está claro es que ambos enfoques son útiles a la hora de intervenir en salud mental.