Primeros auxilios: Esguinces y fracturas

24 Jul
24.07.2018
Primeros auxilios: Esguinces y fracturas Primeros auxilios: Esguinces y fracturas
Un esguince se presenta cuando los ligamentos, o el tejido fibroso, que conectan los huesos a una articulación se desgarran o se tuercen. La mayoría de los esguinces son dolorosos y algunos pueden tomar más tiempo para sanar que un hueso roto. Una fractura puede producirse cuando un hueso recibe un golpe más fuerte que el que puede soportar.
En caso de un esguince o una fractura seria y usted no tenga a mano un botiquín de primeros auxilios, trate de socorrer a la víctima con lo que haya y llame enseguida para pedir ayuda.
Una pierna quebrada puede ser inmovilizada atándola a la pierna sana. También puede usar una toalla enrollada como tablilla.
Inmovilice un brazo lesionado colocándolo en un cabestrillo. Doble un pañuelo grande o bufanda en forma triangular y átelo detrás del cuello. También, la parte inferior de una camisa puede abotonarse o sujetarse con la parte superior de la camisa para improvisar un cabestrillo.

1. Controle la hemorragia
Estas son dos maneras de controlar el sangrado:
Aplique presión directa sobre el origen del sangrado con una gasa o un paño para detener la hemorragia.
Si un hueso roto ha salido al exterior, cubra la herida envolviéndola en una gasa o tela flojamente. NO cause más daño haciendo presión directamente sobre el hueso o empujando el hueso a su lugar.
2. Inmovilice la herida
Lo que debe hacer y lo que no debe hacer para evitar mover la parte lesionada:
Coloque un material rígido (tablilla) próximo a la herida, y amárrelo o sosténgalo en su lugar con cinta adhesiva. Asegure la tablilla por encima y por debajo de la herida
NO cause más daño al tratar de enderezar una herida.
NO asegure la tablilla apretándola demasiado. Si los dedos de los pies o de las manos se ponen pálidos, fríos o se adormecen, afloje la tablilla inmediatamente.
3. Use hielo y eleve la herida
Consejos para aplicar hielo y levantar la zona lesionada:
Coloque hielo o una compresa fría en la herida por 20 minutos cada tres o cuatro horas para limitar la hinchazón y el dolor. Emplee una barrera, por ejemplo, una toalla delgada, entre el hielo o compresa fría y la piel para evitar que la piel se queme con el frío.
Si es posible, levante la herida por encima del nivel del corazón para reducir la hinchazón.
Solicite ayuda médica en cualquiera de los siguientes casos:
La herida ha forzado una articulación fuera de su rango normal de movimiento de manera que la articulación no se mueve.
Una fuerza considerable, tal como una caída, ha puesto un gran estrés físico en un hueso o articulación, especialmente si se escuchó un chasquido.
La articulación o extremidad parece estar doblada o torcida.
Usted cree que un hueso se puede haber roto.
Siente entumecimiento, hormigueo, o un brazo o una pierna se pone pálido y frío.